ESPERANZA FIRME
Pero yo pondré mis ojos en el Señor, esperaré en Dios mi Salvador; ¡mi Dios me escuchará! Miqueas 7:7 La esperanza bíblica no es un deseo incierto ni una expectativa basada en las circunstancias. Es la confianza firme de que Dios permanece fiel aun cuando todavía no vemos el resultado. Por eso, la perseverancia no es resignación; es una decisión diaria de seguir creyendo que el Señor está obrando en medio del proceso. En este mes de procesos y carácter, Dios nos enseña que la espera tiene un propósito. Cada temporada en la que aprendemos a confiar fortalece nuestra fe y desarrolla una mayor dependencia de su presencia. Lo que hoy parece una demora puede estar formando la madurez necesaria para sostener aquello que vendrá mañana. Muchas veces la gratitud nace cuando recibimos una respuesta, pero la fe madura aprende a agradecer antes de verla. Esa es la esencia de una esperanza activa : permanecer creyendo, continuar orando y seguir avanzando aun cuando el cumplimiento todavía est...