SANIDAD ACTIVADA
Hija, tu fe te ha sanado. Vete en paz y queda sana de tu enfermedad. Marcos 5:34 La historia de la mujer que tocó el manto de Jesús nos recuerda que una fe genuina puede acercarnos al poder transformador de Dios. Ella había buscado respuestas durante años, cargando dolor, cansancio y una enfermedad que parecía no tener solución. Pero cuando creyó y se acercó al Señor, recibió mucho más que una sanidad física: recibió restauración, identidad y una nueva oportunidad. Dios sigue siendo el mismo. Él continúa acercándose a quienes llegan con un corazón herido y una fe dispuesta a creer. La sanidad de Dios alcanza lo visible y lo profundo , porque Él no solo mira nuestro cuerpo, también conoce nuestras emociones, nuestras heridas internas y aquellas cargas que llevamos en silencio. Este mes de fe y milagros nos recuerda que no hay herida demasiado antigua ni situación demasiado difícil para las manos del Señor. La fe activa un encuentro con el poder de Dios , porque cuando confiamos en Él de...