SERIE: LOS HIJOS VUELVEN A CASA
Pronto volverán tus hijos al territorio de tu herencia. Jeremías 31:17 Dios no ha perdido el control sobre la vida de tus hijos. Aunque hoy parezca que están lejos, tomando decisiones equivocadas o transitando caminos que no reflejan el propósito de Dios, Su obra sigue activa en lo invisible. Él conoce sus corazones, sus procesos y cada circunstancia que los rodea. El dolor de ver a un hijo alejado puede generar cansancio, frustración o incluso silencio espiritual. Pero Dios nos llama a no rendirnos. La restauración de los hijos no comienza en ellos, comienza en la fe persistente de quienes oran por ellos. La misericordia de Dios tiene el poder de abrir puertas que parecen cerradas, de sanar heridas profundas que no siempre vemos y de traer convicción donde hoy hay indiferencia. Nada está fuera del alcance de Su amor. Aun cuando no haya señales visibles, Dios está obrando. El regreso no es solo físico, es espiritual. Dios no solo quiere traerlos de vuelta a casa, quiere restaura...