El Señor extenderá desde Sion el poder de tu cetro; domina en medio de tus enemigos . Salmo 110:2 La autoridad espiritual no es pasiva ni depende de condiciones ideales.
El amor es paciente, es bondadoso; el amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se irrita fácilmente, no guarda rencor. 1 Corintios 13:4-5 El amor es el fundamento más fuerte dentro de un hogar.
Más vale ser paciente que valiente; más vale dominarse a sí mismo que conquistar ciudades. Proverbios 16:32 Vivimos en una generación que muchas veces busca autoridad visible, influencia externa o control sobre las circunstancias.
Los hijos son una herencia del Señor; son una recompensa que él da. Como flechas en manos del guerrero son los hijos nacidos en la juventud. Salmo 127:3-4 Los hijos son un regalo precioso entregado por Dios y también una gran responsabilidad espiritual.
Además, busquen el bienestar de la ciudad adonde los he deportado, y pidan al Señor por ella, porque el bienestar de ustedes depende del bienestar de la ciudad. Jeremías 29:7 La verdadera autoridad espiritual no se manifiesta solamente en palabras, sino también en una vida de intercesión.
Padres, no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e instrucción del Señor. Efesios 6:4 La verdadera autoridad en el hogar no nace de la dureza, el control ni el temor.
Mi pueblo vivirá en moradas de paz, en habitaciones seguras, en tranquilos lugares de descanso. Isaías 32:18 La autoridad espiritual no solo transforma la vida personal; también establece cobertura sobre el hogar.