MARÍA DE BETANIA: ADORACIÓN ANTES DEL RECONOCIMIENTO Serie Intercesoras Que Se Forman En El Proceso - DÍA 5
Entonces María tomó como medio litro de nardo puro, que era un perfume muy caro, lo derramó sobre los pies de Jesús y se los secó con sus cabellos. Y la casa se llenó con la fragancia del perfume. Juan 12:3 Hay entregas que para muchos parecen exageradas, innecesarias o incómodas. Pero lo que la tierra muchas veces cuestiona, el cielo lo reconoce como verdadera adoración. María de Betania entendió algo que pocos comprendían: cuando el corazón ama profundamente a Jesús, no calcula el costo de entregarse. Ella no esperó el momento perfecto ni buscó aprobación pública. No midió opiniones, no se detuvo por las miradas críticas ni intentó proteger su imagen delante de otros. Simplemente derramó lo mejor que tenía. La adoración genuina no nace de la comodidad. Nace de una entrega completa. El perfume era costoso. El gesto era incómodo. Las críticas estaban presentes. Pero María había entendido que el verdadero altar no se construye desde la lógica humana, sino desde la rendición profun...