HUMILDAD QUE VENCE
Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo. 1 Pedro 5:6 En la guerra espiritual no todas las batallas se libran afuera. Muchas veces los enfrentamientos más importantes ocurren dentro del corazón, donde debemos decidir entre nuestro ego y la obediencia a Dios. La humildad es una llave espiritual que permite que el propósito de Dios avance en nuestra vida. El orgullo puede convertirse en una barrera silenciosa que impide recibir corrección, aprender, servir y crecer. Nos lleva a depender de nuestras propias fuerzas y a buscar reconocimiento en lugar de agradar al Señor. Pero Dios nos llama a un camino diferente: un camino donde la obediencia ocupa el lugar del ego. En este mes de Propósito y Llamado , el Señor nos recuerda que quienes son usados por Él no son aquellos que buscan exaltarse, sino aquellos que permanecen rendidos a Su voluntad. Jesús mismo nos mostró que la verdadera grandeza nace de un corazón humilde y dispuesto a ser...