DISCIPLINA ESPIRITUAL
Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. 1 Pedro 5:8 El orden espiritual no solo se refleja en lo que organizamos externamente, sino en cómo cuidamos nuestro interior. Muchas veces se atribuyen ciertas luchas únicamente a ataques externos, pero la realidad es que el desorden espiritual también abre puertas innecesarias. La falta de vigilancia, el descuido en la vida espiritual y la ausencia de dominio propio generan espacios donde el enemigo puede operar con mayor facilidad. No todo comienza como un ataque; muchos procesos negativos se originan en pequeñas áreas de descuido interno. La disciplina espiritual no es rigidez ni legalismo; es una práctica consciente de cuidado. Es decidir permanecer atentos, cuidar lo que pensamos, lo que permitimos y cómo respondemos. Cuando una persona desarrolla disciplina espiritual, fortalece su capacidad de discernir y de sostener el orden que Dios quiere establece...