LÍMITES ROTOS
Porque para Dios no hay nada imposible. Lucas 1:37 En la guerra espiritual existen momentos donde las circunstancias parecen levantar barreras imposibles de atravesar. Puertas cerradas, diagnósticos difíciles, luchas prolongadas y situaciones que parecen superar nuestras fuerzas pueden hacernos sentir limitados. Pero la Palabra de Dios nos recuerda una verdad eterna: nuestros límites no determinan el alcance del poder de Dios. Cuando el ángel anunció a María el cumplimiento de una promesa que humanamente parecía imposible, Dios mostró que Su voluntad no depende de las capacidades humanas ni de las condiciones naturales. Él es especialista en hacer caminos donde no los hay y en manifestar Su poder cuando nuestras fuerzas llegan al límite. Este mes de fe y milagros nos llama a cambiar nuestra manera de mirar las batallas. La guerra espiritual no se gana enfocándonos en el tamaño del problema, sino recordando la grandeza de Aquel que pelea por nosotros. La fe derriba fortalezas y abre pas...