GRACIAS POR LO QUE HICISTE, SEÑOR
Tú coronas el año con tus bienes,
y tus nubes destilan abundancia.
Salmos 65:11
Hoy no cerramos un mes cualquiera.
Hoy lo coronamos.
A lo largo de estas semanas hemos caminado por procesos que, aunque diferentes para cada persona, estuvieron marcados por la misma verdad: Dios estuvo presente en cada etapa.
En la primera semana, muchos atravesaron batallas espirituales, decisiones importantes y momentos donde la fe fue probada. Y aun allí, Dios sostuvo y dio fuerzas para avanzar.
En la segunda semana, Su mano comenzó a traer sanidad. Heridas emocionales, recuerdos difíciles y áreas del corazón que necesitaban restauración comenzaron a ser tocadas por Su gracia.
Durante la tercera semana, el Señor nos sostuvo en medio de los procesos. Hubo momentos donde tal vez no todo estaba resuelto, pero Su fidelidad se hizo evidente, recordándonos que Él nunca abandona la obra que comienza.
Y en esta última etapa, Dios comenzó a establecer lo que fue restaurado. No solo para traer alivio momentáneo, sino para afirmar nuevos fundamentos espirituales en nuestra vida.
Por eso hoy podemos mirar hacia atrás y comprender algo importante:
nada de lo que vivimos fue en vano.
Incluso aquello que dolió produjo aprendizaje.
Incluso los procesos que parecían lentos estaban formando carácter, fortaleciendo la fe y preparando el corazón para lo que viene.
Dios es experto en transformar cada temporada en una oportunidad de crecimiento.
Hoy no miramos este mes solo como un período que termina, sino como un tiempo donde Dios sembró, sanó, sostuvo y estableció cosas nuevas en nuestra vida.
Y cuando reconocemos Su obra, lo más natural que brota del corazón es gratitud.
Tomá un momento hoy para recordar lo que Dios hizo durante este mes.
Tal vez recibiste una respuesta a una oración, claridad en una decisión, sanidad en alguna área del corazón o simplemente la fuerza para seguir adelante.
Agradecé por cada detalle, incluso por aquellos procesos que todavía continúan.
La gratitud abre el corazón para reconocer que Dios sigue obrando más allá de lo que podemos ver inmediatamente.
Oración
Señor, hoy quiero agradecerte por todo lo que hiciste durante este mes. Gracias por cada batalla donde me sostuviste, por cada proceso donde me enseñaste y por cada momento donde Tu presencia me recordó que no estoy solo. Gracias por la restauración que comenzaste en mi vida y por todo lo que sigues formando en mi corazón. Hoy reconozco Tu fidelidad y celebro Tu obra en mi historia. Que todo lo que sembraste en este tiempo continúe dando fruto en los días que vienen. En el nombre de Jesús. Amén.
🔥 Hoy celebro y agradezco la obra que Dios hizo durante este mes.
✍️ Escribe en los comentarios:
“Gracias Señor por todo lo que hiciste en este mes.”
Si recibiste algo en marzo — una respuesta, una sanidad o una claridad — también puedes escribirlo.
Celebramos juntos lo que Dios está haciendo.
.png)
Comentarios
Publicar un comentario
No dejes de escribir tu comentario!!
Nos será de edificación!
DIOS TE BENDIGA!