Oración por nuestros hijos: LUCHANDO CONTRA EL ENEMIGO PARA QUE SEAN FLECHAS LANZADAS HACIA EL LUGAR SANTO

"Don del Señor son los hijos,
los descendientes son una recompensa.
Como saetas en manos del guerrero,
así son los hijos tenidos en la juventud.
Bienaventurado el hombre 
que llenó su aljaba de ellos..."
Salmo 127:3-5


Los hijos son cartas vivas que quedan como evidencia al futuro, que el pasado ha hecho cierta contribución.
Si alguien sabe el valor de los hijos, esos son quienes los dejamos en la tierra. "Como saetas en manos del guerrero son los hijos habidos en la juventud." dice el rey David.


¿Por qué David compara a los hijos con las flechas? 


Tal vez se deba al potencial de ser lanzados hacia el futuro. Tal vez sea debido a la mina de oro que hay en el corazón de cada niño que es "implantado" en el vientre. O quizás, él esté tratando de decirnos que los niños van donde nosotros, SUS PADRES, los lancemos? ¿Puede ser posible que nosotros, como padres, seamos lo suficientemente responsables como para colocarlos en el arco que acelere sus logros y su bienestar emocional?


Como intercesoras debemos pedirle ayuda a Dios para nuestros hijos. Debemos "permanecer en la brecha" frente al trono de la gracia por ellos hasta que llegue la respuesta.
La oración de las Escrituras con el nombre de la persona dentro del versículo es una poderosa manera de interceder. Debido a que usamos las propias palabras de Dios, oramos según la voluntad de Dios. Esta práctica nos brinda certeza y esperanza al corazón, aumenta nuestra fe al confiar en la promesa divina de que su Palabra no volverá vacía, sino que hará lo que Él desea y cumplirá sus propósitos. (Isaías 55:10-11)


Saber quienes somos en Cristo nos da confianza en los momentos cuando oramos una y otra vez, pero no divisamos respuestas a nuestras oraciones.
Debemos continuar resistiendo a Satanás en el nombre de Jesús y apoyarnos en las promesas de Dios. (Santiago 4:7) Es un privilegio como madres ocupar nuestra posición sacerdotal y poder entrar con osadía ante el trono de Dios e interceder con confianza pidiendo misericordia y ayuda para nuestros hijos. (2ºTimoteo 1:7 y Colosenses 4:2).
Es difícil llegar a entender que nuestras oraciones sean tan importantes para Dios, pero debemos recordar que en Apocalípsis 5:8 dice que nuestras oraciones se guardan en copas de oro. Cada una de nuestras oraciones es guardada y es un dulce incienso para el Señor. No lanzamos nuestras oraciones a la inmensidad del espacio, donde se forman remolinos en el olvido. No, nuestro misericordioso y amante Padre celestial las escucha de inmediato.
Él se conmueve con nuestras oraciones y toma muy en serio todas y cada una de ellas, y las responde. A veces, la respuesta es 'si', otras 'no', y a veces 'espera'. Aún así, Él siempre responde.


Debemos tener un plan de batalla, en el cual lo primero sea la ALABANZA. La alabanza le da gloria a su nombre; nos acerca de forma más íntima al corazón del Padre; nos permite levantar la vista, poniendo la mira en las cosas de arriba; cambia nuestra actitud; trae una percepción de la presencia de Dios; derrota a Satanás; libera el poder de Dios; trae una perspectiva victoriosa; provee paz; nos protege de los espíritus de autocompasión, depresión y desaliento; y produce fortaleza en un corazón ansioso. A través de la alabanza hallamos esperanza en lo que parecen situaciones imposibles.


"Dichosos los que saben aclamarte, Señor,
y caminan a la luz de tu presencia; 
los que todo el día se alegran en tu nombre
y se regocijan en tu justicia."
Salmo 89:15-16


Seguimos con el siguiente paso: la CONFESIÓN. A fin de orar con eficiencia y con poder debemos ser vasos limpios. Durante este momento, pedimos al Espíritu Santo que nos revele cualquier cosa que nos impida tener una relación vital con Jesús y una vida de oración poderosa.


Debemos renunciar al pecado, que es lo que interrumpe nuestra relación con Dios y bloquea
nuestra comunión con Jesucristo; nos priva de una intercesión eficaz; nos roba el poder y el gozo del Cristo. Los desechos de nuestra vida nos mantienen alejados de la entrega total y a menudo nos hallamos secos, inflexibles, sin vida y a veces aletargados, indiferentes y quizás hasta un poco deprimidos. El pecado inconfesado trae vergüenza, degradación propia y una culpa prolongada. (Salmo 32:3-4)
Y cuando esto sucede, Satanás estalla de felicidad. ÉL ES EL ENEMIGO de nuestra alma y hace todo lo posible para separarnos del Amado y mantenernos en un estado en el que no oremos.


Junto con la confesión tenemos que arrepentirnos también. El simple reconocimiento ante Dios de que pecamos, pero sin arrepentimiento, no producirá cambios duraderos.


El tercer paso es la ACCIÓN DE GRACIAS. Fluye con naturalidad de la alabanza a la confesión porque una vez que adoramos a nuestro Dios santo, deseamos asegurarnos que somos rectos a sus ojos. Luego de la confesión, nos sentimos agradecidos por la misericordia de Dios, la que Él extiende hacia nosotros al perdonarnos los pecados.


Durante el tiempo de acción de gracias expresamos el gozo y la gratitud por todo lo que Dios ha hecho por nosotros. Recordemos que la albanza se centra en lo que ES Dios y la gratitud en lo que HIZO Dios.


Y ahora si...viene la INTERCESIÓN!
Una intercesora no es solo alguien que se pone en la brecha, sino también alguien que toma en serio su autoridad (su posición) en Cristo. Hay que orar con confianza, sabiendo que somos acreedoras por la sangre de Jesús, y que orando en Su nombre atravesaremos la oscuridad y derribaremos fortalezas. Debemos saber quiénes somos y estar seguras de nuestra identidad: redimidas, salvas por gracia y firmes de manera diligente entre nuestros hijos y Dios.


La pelea de rodillas


Una guerra se libra por la mente y el corazón de nuestros hijos. No debemos sentarnos en forma pasiva y permitir que Satanás, llamado el ladrón en Juan 10:10, robe, mate y destruya a nuestros seres queridos. Debemos responder con oraciones de guerra. La batalla que libramos por nuestros hijos es de rodillas. Como dice 1ºPedro 5:8: "Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quien devorar."


La batalla por las almas es intensa y muy real. Dos reinos están involucrados: el reino de las tinieblas, gobernado por Satanás; y el reino de la Luz, gobernado por Jesús.
La guerra no termina cuando nuestros hijos le entregan su vida a Cristo. Satanás no desea que ellos vivan el destino que Dios les tiene preparado; así que debemos permanecer en la lucha a su favor.


Debemos reconocer que la batalla no se da en el plano físico, sino en el espiritual. "Nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra dominadores de este mundo de tinieblas, contra malos espíritus de los aires" nos dice Efesios 6:12. No luchamos contra nuestros esposos, nuestros hijos, nuestras situaciones, etc. (eso es carne y sangre), sino que lo hacemos contra las fuerzas del maligno que están detrás de las personas o de las circunstancias.


Aunque no podemos ver al enemigo, o lo que sucede en el campo espiritual, de todas maneras nuestras oraciones producen turbulencia espiritual. Apenas pronunciamos una oración, Dios obra. Hebreos 1:14 nos informa que hay ángeles asignados a nuestro servicio; y en Daniel 10, se nos dice que la respuesta a la oración de Daniel se retrasó debido a que se opusieron al ángel en una guerra y no pudo traerle la respuesta hasta veintiún días más tarde.


Como estrategia para este plan de batalla debemos recordar que hay que vestirse con la armadura de Dios (Efesios 6:11-18)
Memorizar las partes de la armadura nos ayudará a ponérnosla todos los días. La armadura de Dios es la provisión total y completa para luchar en una guerra espiritual de manera eficaz.
Debemos iniciar el hábito de colocarnos la armadura en oración. Todas las mamás deseamos lo mejor para nuestros hijos, pero la madre sabia se viste con la armadura de Dios. Su armadura nos posibilita entrar en la batalla por nuestros hijos cuando encuentran dificultades y cuando peleamos contra el diablo para guardarlos de los problemas. La Palabra de Dios nos promete la victoria. Por último, el deseo de nuestro corazón es que podamos pelear la buena batalla, con el propósito de ser merecedoras del título: GUERRERA DE JESÚS.


"Señor, ayúdame a ser diligente en ponerme la armadura y que me dé cuenta de que me capacita para tener un tiempo de oración lleno de poder, de modo que me acerque con audacia ante Ti. Cuando me sienta cansada en la batalla, ayúdame a darme cuenta que la victoria es mía gracias a Ti. Que pueda hallar los mecanismos para trasmitirles a mis hijos la importancia de que vistan con toda la armadura. Que nunca olvide que Tú no me diste 'un espíritu de timidez,. sino de poder, de amor y de dominio propio...y que me capacitas para expresar nuestros sentimientos como buen soldado de Jesucristo'. 
En el nombre de Jesús. Amén."


Debemos mantener METAS SANTAS por las cuales comenzar a orar:


- Que Jesús sea formado en nuestros hijos (Gálatas 4:19)


- Que nuestros hijos, que son la descendencia de los justos sean librados del mal. (Proverbios 11:21 y Mateo 6:13)


- Que nuestros hijos sean enseñados por el Señor y su paz sea inmensa. (Isaías 54:13)


- Que ellos aprendan a discernir entre el bien y el mal, y que tengan buena conciencia delante de Dios. (Hebreos 5:14 y 1º Pedro 3:21)


- Que los mandamientos de Dios estén en sus mentes y en sus corazones. (Hebreos 8:10)


- Que sepan escoger compañeros sabios no necios, ni sexualmente inmorales, ni borrachos, ni idólatras, ni difamadores, ni estafadores. (Proverbios 13:20 y 1º Corintios 5:11)


- Que se mantengan sexualmente puros y separados solamente para sus futuros cónyuges (en un mundo que los empuja hacia la falta de valores y responsabilidades), pidiendo a Dios su gracia para que se mantengan en ese compromiso. (Efesios 5:3 y 31-33)


- Que honren a sus padres. (Efesios 6:1-3)


Hay que tener en cuenta los distintos lugares que debemos mantener cubiertos en oración y ser específicas:


- Orar por las amistades. Necesitamos orar por los amigos correctos de nuestros hijos, que el Señor los libre de hombres perversos o malos (2 Tesalonicenses 3:2-3). Siempre bendiciendo y evitando maldecir las amistades: bendecir a las influencias negativas y que puedan llegar a Cristo para la salvación de sus almas (Job 42:10 y Lucas 6:27-28). Pedirle al Señor que hasta que nuestros hijos sean separados de una mala amistad, en el caso de existir, le enseñe la forma de escapar de la atadura que hubiera en dicha relación.


- Orar por los que estén en autoridad sobre ellos: maestros, jefes, etc. (1º Timoteo 2:1-2)


- Orar por los hijos desobedientes. Proclamamos que lo veremos totalmente restaurado  y cantando alabanzas a Jesús. Permanecemos en fe. (Parábolas de Lucas 15)
No te des por vencido. Quizás tú estés esperando a tu hijo pródigo que regrese al hogar. Jesús nos habló de "la necesidad de orar siempre y no desmayar" (Lucas 18:1).
El Antiguo Testamento termina con una profecía asombrosa: 


"He aquí, yo os envío el profeta Elías, 
antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. 
Él hará volver el corazón de los padres a los hijos, 
y el corazón de los hijos hacia los padres, 
no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición." 
Malaquías 4:5-6

Dios puede restaurar a un hijo desobediente, a la relación con su familia, sí es que estamos dispuestos a amar y a perdonar y mantenernos orando.


- Orar por hijos adultos y sus cónyuges. Cuando nuestros hijos son creyentes y especialmente cuando llegan a la adolescencia o a la edad adulta, el enemigo busca la forma de desalentarlos, tentarlos y atraparlos, aún causando que otros hablen mal de ellos. Debido a la maldad de Satanás y sus artimañas sutiles, es importante que oremos por un vallado de protección alrededor de nuestros hijos "fieles".


Nuestra palabras pueden bendecir o maldecir


Las palabras que hablamos pueden ser de bendición o de maldición; para sanar o para herir. La Biblia nos dice: "La muerte y la vida están en poder de la lengua." Proverbios 18:21. La mayoría de los padres tienen muy poco conocimiento del poder espiritual, inherente en las palabras que pronuncian sobre sus hijos, ya sea para bien o para mal. 


A batallar


Es nuestra responsabilidad, si nos consideramos GUERRERAS DE JESÚS luchar en oración   contra las acechanzas del enemigo hacia nuestros hijos, para que logren ser flechas lanzadas hacia el lugar santo y no flechas rotas.
Además debemos orar por las flechas de esta generación, por aquellos que han sido lanzados a las calles, a las drogas y a la perversión, por aquellos que se han partido en la aljaba...


Hermanas, en caso que de necesitar oración, no duden en escribir: 
esmeraldaazul_2006@yahoo.com.ar


Suya en Cristo y orando para que reciban fortaleza en esta gran batalla que tenemos que librar por nuestros hijos, las bendigo: 


Silvia Cristina Añón - Fundadora de LAS GUERRERAS DE JESÚS. Grupo Intercesor del Ministerio Evangelístico: "Asociación Evangelística DIOS HABLA HOY"



9 comentarios:

  1. mil bendiciones. mi nombre es katy fuentes y quiero que me apoyen en oracion ya que tengo tres hijos de 8,9 y 10 años ypasan peleando entre ellos constantemente ademas mi hija mayor que se llama DANIELA SOFIA ACOSTA FUENTES esta muy rebelde y grosera conmigo cuando le hablo yo o sus hermanos contesta como con odio y estoy muy angustiada con esta situacion y les pido que me ayuden en oracion para que Dios transforme su temperamento y caracter y saque de su corazon esa amargura y celos que tiene por sus hermanitos por favor estare al pendiente de su respuesta

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    1. Amada hermana Katy. Sabemos que nuestros hijos son el centro de atención del enemigo. No baje los brazos.
      En nuestras oraciones están presentes siempre todos los niños.
      No se deje asustar por lo que ve ahora, recuerde que nosotros vemos "las cosas que nos son, como si fuesen" (Ro.4:17)
      Son las palabras de esperanza que nos da el Padre.
      "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias." Filipenses 4.6
      Nosotros marcamos la diferencia, sabemos que frente a las vicisitudes no estamos solos, sino que nos acompaña un Ser maravilloso y superior que es nuestro Dios.
      Ate y reprenda cualquier espíritu inmundo de angustia, odio, dolor, rencor o celos que pueda estar atacando sus vidas y arranca cualquier raiz de amargura que exista. Con firmeza, sabiendo por anticipado que SOMOS MÁS QUE VENCEDORES EN CRISTO.
      Comprende ese versículo?? Usted y nosotras, no somos sólo vencedoras: SOMOS MÁS QUE VENCEDORAS!!!!
      Dios la bendiga!!!

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  2. marzo 01/13
    Mis amadas hermanas en cristo pido oraciòn por mi hijo juan sebastian gonzalez por liberaciòn de espiritu de homosexualismo que ha venido atacar la vida de este joven, se que aunque la visiòn tardare esperare porque Dios me ha prometido liberarlo, pido tambien fortaleza, guianza y sabiduria del espiritu santo hasta que Dios me de la victoria...El señor siga bendiciendo su ministerio . mil bendiciones!!!!

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    1. Por supuesto hermana estaremos orando por la vida de Juan Sebastián Gonzalez, para que nuestro Señor tome control sobre su vida y te guíe a tí como madre para orar y reprender al espíritu que está atándolo.
      Dios te bendiga!!

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    2. hermana me uno a ti en oracion, ya que yo tambien estoy pasando lo mismo que tu con mi hijo mayor,espero en el tiempo de Dios y aunque es muy dura esta prueba que estamos pasando se que Jehova ya nos dio la victoria a ti y a mi, perseveremos sin desmayar, Declaro que Dios nos transforma en mujeres sabias, que hablan vida, y en el nombre de Jesus nos levantamos como madres victoriosas Amen

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  3. pido a Dios por mi hijo, ya que se involucra con mujers mayores y casadas que lo andan llevando al camino del alcohol, el esta joven tiene 21, y la que es su jefa en el trabajo lo atrae hacia ella , yo no se si para bien o parea mal pero quisiera lo mejor para mi hijo ayudalo senor jesus ...

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    1. Hermana Rosario estará su hijo en nuestras oraciones.
      El Señor sabe qué es lo mejor para él. Y nosotras encomendamos nuestra vida y la de nuestros hijos a nuestro Creador.
      Pediremos oración también en nuestra página de facebook para alcanzar a mayor cantidad de personas.
      No baje los brazos, hay edades y situaciones de nuestros hijos en las que sólo podemos clamar a Dios para que los guíe.
      Dios no abandona la obra de sus manos!
      Bendiciones!!

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  4. Pido oración por mi hijo Paulo que no ha podido desarrollarse normalmente y ahora tiene 3 añitos y aun no habla ni comprende muchas de las cosas que los niños de su edad. Declaro que él será sano y que su desarrollo alcanzará el nivel estándar para su edad, sé que Dios cumplirá su propósito en mi chiquito.

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    1. Hna Beatriz, tu pedido también fue hecho en nuestra página de facebook LAS GUERRERAS DE JESÚS.

      A Ti clamamos, Padre, teniendo fe y creyendo en
      Tus Promesas por la vida del pequeño Paulo.
      CREE SOLAMENTE. Toca con Tu Mano Poderosa
      su cuerpo, su mente para que su desarrollo sea
      acorde a su edad cronólogica.
      Atamos y reprendemos todo espíritu inmundo que
      esté entorpeciendo el normal desarrollo de Paulo.
      Destruimos todo plan maligno en su contra y
      DECLARAMOS QUE SE CUMPLIRÁ TU PROPÓSITO
      EN SU VIDA. En el Nombre de Jesús, amén!

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DIOS TE BENDIGA!

Jesus